La humanidad siempre ha anhelado descubrir todos los secretos del universo. Impregnarse de sabiduría sobre lo desconocido. Es justamente esa necesidad del conocimiento y la curiosidad los factores que impulsarán a Elisabeth, una joven chica que se matricula en la universidad más prestigiosa del mundo, Harvard, con el fin de sacarse la carrera de bellas artes, su pasión; en el descubrimiento de secretos profundos de los que podría depender ella misma.

Durante sus primeras horas de estancia, uno de los estudiantes de la Universidad, conocido como Justin Bieber, atrae toda su atención al notar cierto misterio en su interior; miles de secretos que ella desea descubrir y que harán que su vida recobre otro sentido.

¿Cuáles son los secretos que se ocultan detrás de Justin que tanto afectarán su vida? Cuando cree que lo mejor que puede hacer es huir de todo eso, ¿podrá, una vez sepa toda la verdad, ocultarse de ella y rehacer su vida o será demasiado tarde para dar marcha atrás y pretender que todo ha vuelto a la normalidad?

lunes, 13 de agosto de 2012

Cap. 43 "¿Mas 'sorpresas' ?"

En el capítulo anterior...

Agarro mi pelo con las manos, frustrado y enfadado, joder, a la minima que me separo de ella se me escapa de las manos, y no quiero pensar que la he perdido, de ninguna manera. Tiene que volver, si de verdad me quiere volverá, ¿no? Sé que ella no ha podido querer irse, no fue su idea. Juro que no me voy a enamorar nunca, esta habrá sido la última vez y si vuelve no voy a separarla de mí, jamás. Me mata la idea de que otro hombre la tenga entre sus brazos, no podría soportarlo.
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La casa de mi padre en Stratford se queda corta al lado de la de Tom. Según mi madre lleva viviendo aquí desde que vino y que todo le va muy bien. Pero para mí esto nunca será un hogar, mi verdadero hogar es el pequeño pueblo en el que viví y en el que han pasado millones de cosas casi sin salir de él. Tom lleva mi maleta hasta la puerta de su casa, donde tarda poco menos de cinco minutos en buscar las llaves para abrir. Cuando por fin lo hace, lo primero que dice "¡Ya estamos en casa!". ¿A quién se lo dice si puede saberse? 

-Venga chicos, bajad a ver a vuestra nueva hermana.-dice mi madre sorprendiendome.

Dos niños uno más pequeño que el otro bajan corriendo por las escaleras que están en la entrada, el sitio que une toda la casa porque hay puerta por todas partes. 
La niña pequeña rubia, debe tener unos 5 o 6 años aproximadamente. Lleva un vestido de princesa y una muñeca en la mano. 

-Está es Melanie, pero la llamamos Mel.-dice mi madre al ver que no paro de mirarla. Su sonrisa...sus ojos...su pelo...me recuerdan a alguien-Se parece a ti, ¿verdad?-dice de nuevo. Asiento asombrada. Su color de ojos y de pelo es igual al mio.-Es mi hija también. Es decir, todos son mis hijos en cierto sentido, pero ella...ya sabes...-dice nerviosa. Me quedo asombrada. ¿Está niña tiene mis mismos genes? ¿Mi madre...? ¿California? ¿¡Por qué no me lo había dicho!?

Me fijo en el chico e intuyo que debe de tener unos...¿9 o 10 años? Lleva una gorra de béisbol y me sonríe simpático. Sus ojos son marrones muy oscuros, casi negros diría yo. Y su pelo es igual de oscuro. 

-Él es Tomás Junior, pero le solemos llamar Tommy para no tener que decir todo eso y que no hayan confusiones.-me sigue explicando mi madre. Tom va hasta el pie de la escalera y grita con mucha fuerza. 

-¡Brandon! ¡Baja ahora mismo!

Un chico de aproximadamente mi edad baja desganado por las escaleras sin mirar hacia nosotros, simplemente sigue sus pasos con la mirada. Su pelo es mucho mas claro que el de Tommy pero tampoco es rubio precisamente. Cuando llega abajo clava su mirada en mí, desconcertandome por completo.

-Él es...
-Puedo presentarme solo Charlotte.-se queja-Me llamo Brandon. Encantado.-me tiende la mano y se la estrecho mientras le contesto. Tengo que reconocer que no está mal el chico,  pero no me puedo fijar en nadie, esperaré hasta el día en que vuelva a Stratford si hace falta solo por ver a Justin. Estoy segura de que él hará lo mismo.
-Yo soy Diana. Igualmente.-digo timidamente, sigue mirandome descaradamente.  
-Lo mismo digo.-dice Tommy trantando de igualar a su hermano y besando mi otra mano.
-Calla enano.-le contesta éste removiendole el pelo despues de quitarle la gorra-Todavía tienes mucho que aprender.
-Soy tan hombre como tu, Bran.-replica el pequeñajo encarándose con su hermano mayor. Me aparto de la absurda discusión de hermanos y los observo al lado de mi madre.
-Tommy, serás un hombre cuando hayas recogido tu cuarto, comeremos en breve.-le dice su padre. 
-Mamá, ¿tu me dejas jugar un rato más con la consola?-pregunta dirigiendose a mi madre y rogando con las manos. ¿Mamá? La unica persona que llama a mi madre "mamá" soy yo.
-No, Tommy. Primero recoge y después ya veremos. Diana, te instalarás en la habitación de Mel hasta que la tuya esté lista. 
-Mmm...vale. 

-Brandon, enséñale donde está la habitación, tengo que preparar la comida.
-Si, Charlotte.-él no la llama "mamá" y eso me llama la atención.

Uno de mis nuevos hermanastros me lleva hasta el piso de arriba. Abre la puerta de una habitación rosa clarito, llena de pegatinas de princesas, con una litera con ambas camas envueltas en sabanas rosas y miles de muñecas por aquí y por allá. Incluso las cortinas son rosas.
-Que lo disfrutes, princesa.-se ríe de mí utilizando el tema de la habitación de mi hermana pequeña. Le asesino con la mirada, no estoy de humor para ningún chiste malo.

Dejo mi maleta a un lado y le miro esperando a que se vaya, pero sigue esperando a algo delante de la puerta.

-Si no te importa me gustaría tener un poco de intimidad, gracias.-le digo empujandole hasta el pasillo y cerrando la puerta en sus narices al ver que sigue sin moverse.
-¿Quieres hacerme una trencita? Así estoy igual de guapa que Rapuncel. ¿Ves?-entra Melanie mostrándome la ilustración de un cuento.
-Mas tarde, ¿De acuerdo?-le contesto lo mas generosa que puedo.
-No...por favor...hazmela ahora.-ruega utilizando esa cara de cachorrito con la que tanto me identifico. ¿En esta casa no se puede estar tranquila?
-Está bien.-cedo finalmente.
-¡Bien!-dice pegando un salto y sonriendo de oreja a oreja.

En cuanto se va contenta con una trenza colgando por su espalda me siento en la cama de abajo y suspiro profundamente. No puedo con esto, la simple idea de no volver a ver a...a Justin...Le quiero aquí a a mi lado.. Ya echo de menos sus caricias y sus besos. Sus manos de hombre y ese cuerpo maduro, que ha vivido ya muchas experiencias. Su mirada clavada en la mía y el momento en el que nuestros labios encajan, flotan como recuerdo en mi mente, esperando que no quede solo en eso. Quiero volver a sentir ese cosquilleo cada vez que pasan esas cosas, pero ojalá fuera tan fácil.

Sin darme tiempo a hacer nada más, Tom ya está plantado en la puerta avisándome de que baje ya a comer.

-¿Puedes avisar tu a los chicos? Tengo que ayudar a Charlotte a poner la mesa.
-Claro...

Me levanto y voy buscándoles por la casa. Intuyo que la habitación justo de al lado tiene que ser de Brandon, la puerta está graffiteada, marcada o como queráis decirlo. El caso es que parece que un acto vandálico muy grave a atentado contra su puerta.
Llamo un par de veces pero la musica está tan alta que apenas oigo mis pensamientos. Decido entrar y una habitación blanca llena de pósters de grupos de musica y cosas por el estilo decorada a la manera de un adolescente es el panorama que descubro al entrar dentro de su territorio.

-¿No te han enseñado que entrar sin llamar es de mala educación?-me dice bajando la música al darse cuenta de mi presencia.
-Baja a comer.-digo irritada sin ningún motivo e incapaz de seguirle el juego absurdo que pretende empezar. No tengo ganas y aparte, ahora mismo no tengo ideas con las que dejarle en ridículo. La puerta de la habitación de en frente está entre abierta dejando ver un desorden total esparcido por el dormitorio mientras que Tommy se lo pasa bien con su juego de fútbol.

-¿No te habían dicho que recogieras primero?-le digo agachandome a su lado, ya que está sentado en el suelo. Me mira desconcertado y saca una chocolatina del bolsillo de su pantalón.
-Yo me callo si tu te callas.-¿pretende dármela si no me chivo? Le dejé claro a todo el mundo desde los 11 años que no acepto sobornos.
-¿Y de que se supone que te podrías chivar sobre mi?
-Mmmm...
-Anda, vamos a comer.-me levanto y le arrebato la chocolatina de la mano. Estoy pensando que si me hincho a chocolate puede que reviente y no sienta nada más. Sería una buena forma de morir al fin y al cabo.

Mi pequeña clon la princesita está ya sentada en una de las sillas colocadas alrededor de la mesa que está situada a un lateral del gran salón. Desde abajo se ven las escaleras y las habitaciones de arriba. La pared que da con la parte exterior está cubierta de cristales, por lo que no parece que haya una pared. Todo esto es un autentico lujo californiano y lo disfrutaría si no me sintiese tan horriblemente mal. El gran sofá a juego con los dos sillones situados a sus dos laterales está cubierto de cuero negro, dan un toque más lujoso a la casa.

-¿Les has dicho que bajen?-me pregunta mi madre entrando con una gran bandeja con comida que va vaciando a medida que deja las porciones correspondientes a cada uno sobre la mesa. Asiento y sale de nuevo para ir a por los tenedores y las cucharas a la cocina.

Cuarto de hora después, al fin conseguimos que Brandon y Tomás Junior estén sentados en la mesa junto con los demás. Seis personas somos las que estamos sentadas y cinco de las cuales me miran mientras estoy frente al plato de sopa sin ganas de dejarlo vacío. Simplemente no tengo hambre, pero no quiero ser maleducada, así que estoy tratando de mentalizarme y empezar a comer.

-¿Algún problema?-me pregunta el novio de mi madre. ¿Problemas? Es lo unico que tengo ahora mismo, como por ejemplo que haya sido obligada a venir a la fuerza a un sitio donde me importa un comino estar, pero no es lo que le contesto a pesar de que lo esté pensando.
-No, solo que no tengo mucha hambre.
-Diana, hija, comprende que esto es lo mejor para ti.-dice mi madre preocupada al ver que mi apetito ha desaparecido. Mi mirada se vuelve fria al instante, pero decido que enzarzarme en una discusión con mi madre no me llevaría a nada, así que simplemente me levanto y voy hasta mi nuevo cuarto provisional.

-Justin-

Mi madre ha hecho de todo para animarme durante toda la tarde, incluso mis amigos, pero no estoy de humor para nada. Recuerdo haber pasado ya por una fase similar, pero esta vez se triplica el dolor que siento. No debí abrirle mi corazón a nadie, y lo que pasó...lo que pasó solo fue sexo. Nada más. Y tampoco volverá a significar nada, no lo hará porque no permitiré que eso pase. Venga ya, me estoy mintiendo a mí mismo, esa noche significó mucho para mí. Demasiado. No podré soportar no volver a sentir su cuerpo cerca del mío. Su inocencia y su timidez, esas cosas que la definen tanto, y que se expresan de una manera única en ella; su cuerpo de niña pero su mente de mujer...lo voy a extrañar, mucho.

-Diana-

Me despierto o, mejor dicho, me levanto de la cama porque no he pegado ojo desde que me tumbé encima de estas sábanas rosas con dibujos de princesas, con el propósito de dormir, aunque solo se haya quedado en eso, un simple propósito. Bajo por la pequeña escalerita de la litera de arriba, con cuidado de no despertar a Mel, mi pequeña hermana recién descubierta, la misma que está durmiendo aquí abajo. Todavía no me puedo creer que mi madre me lo ocultase. Ya sé porque no vuelve, ha encontrado a alguien aquí que la hace feliz, pero entonces, ¿Por qué no es capaz de entenderme a mí?
Toco el suelo echo de parqué con los pies descalzos y voy de puntillas hasta la puerta, tratando de hacer el mínimo ruido posible. Abro la puerta con un chirrido con el que me estremezco y salgo al oscuro pasillo por el que apenas me oriento, pero en estos momentos necesito apoyarme en algo, y ese algo no me queda otra que la comida. Paso por delante de la puerta abierta de Tommy y por la de Brandon, que está cerrada, como suponía que estaría. Bajo las escaleras cuidadosamente para no tropezar y desnucarme, sería lo último que me falta para tener una vida totalmente inútil.
Después de entrar accidentalmente en el baño de abajo, el salón y un trastero por fin encuentro la cocina. Razono que si enciendo la luz, se vería y llamaría la atención, ya que de una manera muy extraña la parte de abajo conecta con la de arriba. 
Voy hasta el frigrífico y lo abro, encendiéndose así la bombilla que lo ilumina por dentro cada vez que es abierto y reflejando esa luz en mí haciendo que me de cuenta de que estoy en ropa interior. Tenía tanto calor que haya a las 2 me fui quitando ropa hasta quedar así. Como todo el mundo está durmiendo no me importa, ya nada me afecta más que perder a Justin.
Cojo el envase de zumo de naranja que está en una de los compartimentos de la puerta de la nevera y bebo con los morros. Corazón que no ve, corazón que no siente. Aunque esta vez no afectaría a ningún corazón, por lo menos no más de lo que lo está el mío. 

-La recién llegada anda provocando por casa a su hermano. Será portada en el periodico del instituto.-dice alguien asustandome desde la puerta. Giro mi cabeza en esa dirección y la silueta de mi hermanastro se dislumbra debilmente apoyada contra el marco de la puerta, esa manera tan típica de Justin en la que siempre se apoya. Me miro de arriba a abajo y cierro la puerta de la nevera de golpe, volviendo a la oscuridad casi total si no fuera por la luz de la luna que se filtra entre los estores que tapan la ventana parcialmente. 
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¿Quee hay?? Ya estoy de nuevoo y siento la tardanza pero he estado un poco liada y no me daba tiempo a terminar nunca el capitulo. Espero que os guste (lo que siempre os digo, vamos) y pues eso, que os quiero un montonazo, gracias por el apoyo siempre que me dais cuando estoy depre y esas cosas :) Muchos besos y que os quiero! :D

10 comentarios:

Melanie Lienhoop dijo...

Cariñoooooo, introduciste mi nombre, ay que bien, me emocioné, te lo juro. Me encanta, está muyyyy interesante. Avísame con el próximo capítulo. Te quiero.

nessauwu2 dijo...

Aiiis!!
te se echaba de menos a ti y a tus capitulos tan geniales!!
Me as dejado con ganas de maaasss
Siguela pronto porfavor, que estoy ansiosa por leer un nuevo cap. tuyo
porfa plissssss
Besosss

Anónimo dijo...

suguienteee yaaa porfiiis!(:

Anónimo dijo...

Me encanta esta novela ! siquiente capitulo ya por favor :)
Besos guapa :D

ForeverYoung dijo...

Joo!!!! pobre Justin!! es que debe ser durisimo que alejen de tí a la persona que amas :(
tengo muchas ganas del siguiente! :)
Besoos!!!!

Anónimo dijo...

illo, nuveas la gente se me adelanta-.-.-.-.-.-.-.- EN FIN THYSJWUYTEGHJU3YEWTHDHYSEUWTHZJU4E, tio mi justin, lloro:'''''(, y cuidaito con BRANDON, EH, que yo solo quiero a justin jñpjñapñja*---------------------* que me encanta, y que quiero el siguiente en cero coma, beeeeeeeeeeeeeesis<3

Aitana dijo...

Holaaa!!! Que sepas que tienes una nueva lectora jaja Siii el otro día descubrí tu novela y que sepas que me encanta y que tienes mucho mérito, no solo porque la escribes muy bien, sino porque a mi no me gusta JB y aunque no vaya sobre él, es muy difícil que me guste una historia en la que aparezcan fotos de él y tal, pero si embargo esta me encantaaa y quiero el siguientee ;)
Besos
PD Por cierto espero que no sea un problema que no me guste JB.

Aitana dijo...

Holaaa!!! Que sepas que tienes nueva seguidoraa jaja Siii el otro día descubrí tu novela y que sepas que me encantaa,cosa que tiene mucho mérito, no solo porque escribas muy bien sino porque no me gusta JB y es difícil que me guste una novela que sea sobre él, me refiero a que tenga sus fotos y tal, pero en cambio está me encantaaa y espero el siguiente capituloo ;)
Besos
PD Por cierto espero que no sea un problema que no me guste JB

ConAdeAfraid dijo...

Oh dios mio menudo capitulazo necesito el siguiente ya por favor no puedes dejarme así. Un beso
Ataly

Anónimo dijo...

Con razon la mamá no iba nunca a verla si tenia otra familia. Que clase de madre abandona a su hija de esa forma..